ALICIA +
Marzo 30, 2008
Alicia habia dejado su trabajo en aquella oficina. Simplemente se sentia atrapada en aquel cubículo de 2×2. Tenia algo de dinero ahorrado y podia esperar para buscarse un nuevo trabajo, uno mas de los tantos a los que se habia dedicado.
Se pasaba los dias paseando por la ciudad. Caminaba hasta que se cansaba por la parte antigua (su preferida). Entonces se sentaba en una terraza y miraba a la gente pasar. Escudriñaba su rostro. Se preguntaba qué le pasaria por la cabeza en ese mismo momento.
Lo hacia desde que era una niña, y tenia la facultad de acertar en la mayoria de los casos con el estado de animo de cada uno. Los habia enfadados, lo sabia por una mueca torcida que hacian con la boca, la mayoria parecian cansados, sucedia entonces que tenian una peculiar caida de los parpados, muy lenta, trabajosa, como si tuviesen que invertir gran esfuerzo en algo tant aparentemente natural. Muy pocos transmitian de verdad sensacion de alegria, se delataban estos por el brillo especial en sus ojos, y aunque pareciese mentira Alicia lo notaba en el modo de caminar de la gente, erguidos, pisando con fuerza, seguros de cada paso.
Muy pocas veces le habia extrañado una expresion, un semblante.
Recordaba sin embargo un hombre alto que solia coger la misma linea de autobus que ella. Tenia una expresion dura, pero desgastada, como si se tratase de una roca en la orilla de un rio, permanece siempre con la misma consistencia pero no puede evitar que la perseverancia del agua la haga desgastarse poco a poco, diluirse, perderse.
Aun asi en los momentos en los que cambiaban miradas. Alicia podia distinguir claramente que tras esta apariencia se escondia un anhelo guardado en su interior durante mucho tiempo.
Quizas fuese ese deseo, esa necesidad lo que lo impulsaba a levantarse cada mañana.
ALICIA
Marzo 9, 2008
Alicia se llamaba asi por una abuela materna que habia muerto mucho antes de que ella naciese, que representaba las raices argentinas de su familia.
Quiza fuese esa lejana ascendencia lo que hacia que surgiese en ella esa sensacion de desapego hacia todo lo que le rodeaba.
Era dificil sentir cada mañana que no pertenecia al lugar en el que se encontraba, ya que ese desarraigo interior parecia perseguirla a cada paso que daba.
Se sentia a gusto cuando estaba sola. Le parecia lamentable la capacidad innata que la gente tenia de pasarse horas y horas hablando de temas insustanciales.
Le gustaba sobre todo sentarse en los autobuses al lado de la ventana y perderse en sus pensamientos. Disfrutar de sus elucubraciones a solas, rodeada de gente.
La soledad es sin embargo un arma de doble filo, puede llevarte a la mayor claridad de ideas posible, pero tambien puede hacerte perder el contacto con el mundo real conviertiendolo todo en una especie de realidad ficcionada.
En ocasiones Alicia no estaba segura de a cual de estos dos grupos se podria incluir…